Y escribí esto (el 25/04/2002):
"Yo vivía casi feliz, digo casi pues ni yo entendía qué pasaba, era raro, el clima caluroso, y yo con una sonrisa casi imaginaria. Pero eso lo pienso hoy, lo cierto es que en aquel momento era una chiquita absolutamente feliz, sin preocupaciones, ni conflictos, feliz.
Solíamos ir siempre a allí, al mismo lugar, lugar de la infancia, Santa Teresita, maravilloso, lleno de olores que nunca olvidaré, de sentimientos puros.
Los jueguitos, pero yo era chica y sola no podía ir, y por supuesto el celoso de mi hermano siempre allí a mi resguardo.
Aquella casa me facinaba, el olor tan característico, el llegar y suspirar fuerte para que nuevamente penetre el inolvidable aroma a felicidad y tranquilidad. Lo que mucho faltaba cuando caía del sueño, del viaje al más allá. Cuando volvía a mi hogar (dulce y triste hogar)
Ese arbolito, el mismo que hoy, más pequeño en aquél entonces, el que pasaba y arrancaba algunas ojitas, igual que hoy. Esa vereda, la misma que hoy, y yo allí, en mi bicicleta con rueditas, tratando de sostenerme, de intentar un equilibrio; pronto lo hubiese logrado, pero todo lleva su tiempo y la bicicleta no era mía, habia que devolverla, pagar y regresar a la casa.
...
Allí nada valía, ni el odio, ni la bronca, ni la injusticia, hasta ni si quiera el dinero, solo era pedir y que me den, qué bárbaro! si todo fuese igual, pero el tiempo pasa, pasa y por desgracia terriblemente. Desgracias, accidentes, muertes, todo pasa. Horriblemente pasa...
Pero en aquél entonces todo no significaba nada, en mi mente no habia nada; muerte? ni pensarlo, tal vez llorar un poco por algún que otro capricho.
Todo valía nada y nada valía todo, al igual que hoy, en donde el dinero lo compra todo pero no vale nada y en donde una sonrisa, un gesto de cariño, saca a la luz tu alma y te hace iluminar la vida de colores infinitos.
Pero volviendo a lo anterior, ese lugar era mi tranquilidad, mi paz, eran sonrisas y regalos, amor, cariño y sobre todo caprichos, muchos caprichos.
...
Hoy miro hacia atrás y me parece increible, hoy vuelvo a aquel lugar, ya grande, y me parece rarísimo estar en ese sitio en donde alguna vez soñé y jugué.
Hoy me pasan cosas nuevas, distintas, hoy crecí y la niña que allí estaba solo quedó atrás, casi olvidada, casi no. Quedó... solo quedó.
...
Hoy ya soy una mujer, crecí. Será bueno que pase el tiempo? Tal vez esto permita conocer y vivir el mundo, tal vez eso haga que hoy esté así, un poco feliz y un poco no. Tal vez, todo es, tal vez...

suerte con el blog!! esta lindo ^^
ResponderEliminargracias!! ya pasé por el tuyo y te sigo!!
ResponderEliminar