Al no verte te extraño, sueño con tu mirada, con tus caricias, con tu piel, con tus labios, hasta siento que estás, cuando me acuesto, y al lado quedó tu perfume en mi almohada de la noche anterior.
Mates infinitos, charlas interminables, risas a carcajadas, nunca nos aburrimos, siempre tenemos algo para decir, para hablar. A veces ni siquiera hace falta una palabra, basta sólo una mirada para entendernos.
Tan fuerte por fuera, tan frágil por dentro, esa coraza que te pusiste aquella vez, sé que te la sacarás de a poco, porque por momentos, sin darte cuenta, se te va. Y esperaré con ansias, pero sin apuro, a que eso suceda.
Todo cambió desde la última vez, vos cambiaste, yo cambié, somos las mismas personas, con los mismos hábitos, con nuestras mismas locuras, pero nuestros pensamientos fueron cambiando, nuestras acciones lo demuestran. Dicen... "la gente nunca cambia", y siempre pensé lo contrario, pero nunca pude confirmarlo, ahora puedo decir que es totalmente errónea esa frase. Las personas sí cambian, evolucionan, crecen, cometen errores y de ellos aprenden, por eso, si se quiere, cualquier persona puede cambiar sus comportamientos.
Mil pensamientos dan vuelta por mi cabeza, dudas, preguntas, pero cuando pienso fríamente todo, me pregunto, qué pierdo? qué perdemos?, tiempo? definitivamente no. Nunca se pierde el tiempo en intentar. La vida, como se dice, es para vivirla, y, como también dicen, el que no arriesga, no gana. Entonteces... Qué perdemos? Nada...
Vivamos, queriendo, amando, cometiendo errores y aprendiendo. Si nos detenemos, no vivimos.
